El Tribunal Oral Federal N°4 también dictó inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. De los 30 acusados que llegaron a juicio, 17 fueron absueltos. También hubo penas para ex directivos de la firma sueca.
El Tribunal Oral Federal Nro. 4 condenó a los ex funcionarios kirchneristas Julio De Vido y José López a 5 años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos por el cobro de sobornos y administración fraudulenta contra el Estado en el marco del caso de la empresa constructora Skanska.
La sentencia se conoció este lunes, en el juicio oral que había comenzado en 2024 y que investigó el pago de coimas en la ampliación de gasoductos durante el gobierno de Néstor Kirchner.
Asimismo, el Tribunal dictó penas para ex directivos de la firma sueca y otros intermediarios involucrados en la maniobra, según publicó el portal Agencias de Noticias Argentinas.
Del total de 30 acusados que llegaron a la instancia del juicio oral, 17 personas resultaron absueltas, según lo dispuesto por el Tribunal.
El caso Skanska, uno de los primeros escándalos de corrupción del kirchnerismo que estalló en 2005 a partir de una auditoría interna de la propia empresa, vuelve así a tener condena efectiva tras casi 20 años de trámite judicial.

Las claves de Skanska, el primer gran caso de corrupción del kirchnerismo
El Caso Skanska, según publicó el portal de noticias TN fue el primer hecho de corrupción que se destapó durante el primer mandato kirchnerista. En el expediente se investigó el supuesto pago de coimas y sobreprecios por parte de la constructora sueca, con el objetivo de adjudicarse las obras de ampliación de dos gasoductos en 2004. Según la Justicia hubo cobro de sobornos para la concesión de la obra y la construcción de los gasoductos Norte y Sur.
La empresa señalada de direccionar licitaciones y pagarles coimas a exfuncionarios públicos fue acusada, además, de esconder este esquema a través de un sistema de facturas falsificadas emitidas por más de 20 empresas fantasma, en las que se simulaban servicios que nunca se prestaron.
La prueba fundamental que destapó la maniobra fue una grabación de la propia compañía en la que un exejecutivo, Javier Azcárate, dijo en diálogo con el exsíndico dela empresa, Claudio Corizzo, que había recibido el pago de coimas a cambio de asegurarse las obras. La causa judicial involucró tanto a exfuncionarios kirchneristas como a directivos de Skanska.
El juez federal, Sebastián Casanello, argumentó al elevar el caso a juicio, en 2019: «La empresa Skanska, al momento de la negociación de las ofertas presentadas en el concurso privado, acordó con sus competidores para elevar los costos, lo que fue consentido por los funcionarios públicos que intervinieron directa e indirectamente en el procedimiento».
El magistrado planteó: «Para respaldar esas actividades ficticias, los representantes de Skanska S.A. decidieron darle un marco legal que les permitiera justificar cada uno de los egresos. Así fue que computaron las transacciones como gastos vinculados al proyecto central adjudicado, previamente, por el Estado Nacional».
Casanello advirtió: «Todos estos sucesos habrían generado, como consecuencia, un perjuicio económico millonario para la administración pública, en tenor de que los sobornos pagados por los privados y recibidos por los funcionarios constituyeron un beneficio económico ilegal a título personal para ellos pero, en simultáneo, la extracción de dinero de las arcas estatales sin amparo legal alguno». /Fuente: El Liberal














































