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El calendario de agosto marca un hito cronolΓ³gico absoluto para la fe sampedreΓ±a. Hoy, 19 de agosto, nuestro pueblo se viste de fiesta y gratitud para conmemorar el Centenario del Natalicio del padre Miguel Γngel Aquino Firpo, uno de los sacerdotes mΓ‘s querido en la historia de nuestra comunidad. Un siglo ha pasado desde que llegΓ³ al mundo este humilde servidor que transformΓ³ para siempre los surcos de nuestra tierra.
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Para comprender la magnitud de su entrega, es primordial remontarse a sus orΓgenes. Miguel Γngel naciΓ³ en el solar entrerriano de NogoyΓ‘ el 19 de agosto de 1926. Se criΓ³ en el seno de una numerosa familia de siete hermanos, forjado bajo el ejemplo de sus padres: Γngela MarΓa Firpo, una mujer italiana de una fortaleza increΓble, y Lino AgrispΓn Eduardo Aquino, un tesonero sembrador criollo.
Su infancia transcurriΓ³ como la de cualquier niΓ±o de pueblo, entre la honda, la pelota y tardes de sol nadando en los rΓos aΓ±orados. Fue en esas riberas, contemplando el atardecer en soledad, donde comenzΓ³ a escuchar ese llamado silencioso. A la temprana edad de 10 aΓ±os, en 1936, ingresΓ³ al Convento Β«AbadΓa del NiΓ±o DiosΒ» de los monjes benedictinos en Victoria, donde permaneciΓ³ mΓ‘s de dos dΓ©cadas templando su espΓritu en sacrificios y oraciΓ³n. Tras abrirse la opciΓ³n del sacerdocio en el monasterio y completar estudios en Chile, aceptΓ³ la invitaciΓ³n de MonseΓ±or Medina y llegΓ³ a nuestra provincia en 1966, ordenΓ‘ndose sacerdote el 4 de abril de 1970.
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Bajo el lema irrenunciable de Β«Estoy entre ustedes como el que sirveΒ», el padre Miguel Γngel tomΓ³ posesiΓ³n de una inmensa parroquia el 18 de junio de 1971. Su labor como urbanizador de la fe fue titΓ‘nica. Con el esfuerzo tesonero de las familias y la colaboraciΓ³n del Obispado, levantΓ³ los templos histΓ³ricos que hoy contienen la fe de nuestro pueblo: templo San AndrΓ©s en barrio Providencia, gestionado sobre terrenos fiscales en 1972. Capilla Sagrada Familia en barrio EjΓ©rcito del Norte, templos de los barrios San Francisco, San Cayetano, Patricio Nuevo, San Miguel y San JosΓ© en barrio Las Maderas.

Su siembra dio frutos diarios a travΓ©s del florecimiento de la AcciΓ³n CatΓ³lica en sus cuatro ramas, la Liga de Padres, de Madres y la Catequesis familiar. Su amor por los pobres se hizo acciΓ³n viva: cosechaba verduras con sus propias manos en una huerta comunitaria para abastecer a los comedores.
A un siglo de su nacimiento, el padre Miguel Γngel Aquino sigue vivo en su pueblo porque nunca prometΓa nada: Γ©l era verbo y acciΓ³n. Desde la redacciΓ³n de Grito Verde, medio que tuvo el honor de homenajearlo en vida en 1998 y de realizar su muestra fotogrΓ‘fica y documental televisivo en 2008, abrimos oficialmente las celebraciones de su Centenario.
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BibliografΓa y entrevistas: Revista Cultural Grito Verde













































