Mientras los gendarmes realizaban un control documentológico en el Peaje Molle Yaco, el involucrado les manifestó poseer dolores abdominales. Ante esa situación, lo trasladaron al nosocomio local en donde pudieron observar la presencia de los envoltorios ingeridos mediante placas radiográficas.
Luego, teniendo en cuenta la peligrosidad para la salud de esa modalidad de traslado de estupefaciente, el ciudadano fue derivado a un Hospital en la capital tucumana, en donde estuvo bajo los controles médicos correspondientes y evacuó las 95 cápsulas ingeridas.
Desplegados sobre la Ruta Nacional N° 9, los efectivos del Escuadrón 55 «Tucumán» detuvieron la marcha de un transporte público de pasajeros proveniente de la ciudad de San Salvador de Jujuy que se dirigía a la provincia de Mendoza.
Al momento de la inspección, los uniformados detectaron que uno de los pasajeros presentaba dolores abdominales y ante las posibilidades de estar frente a un hecho ilícito denominado “cápsulero”, se lo trasladó al Nosocomio de la localidad de Trancas.


Mediante placas radiográficas, los gendarmes pudieron observar la presencia de “cuerpos extraños” en el abdomen del ciudadano de nacionalidad boliviana.
Interiorizado el Juzgado Federal N° 2 de Tucumán sobre la situación, dispuso la derivación hacia el Hospital «Zenón Santillán» de la ciudad capital de Tucumán, a los fines de preservar su salud y lograr la evacuación controlada de los elementos hallados.
Allí, el involucrado evacuó un total de 95 cápsulas que sometidas a la prueba de campo Narcotest, arrojaron resultado positivo para cocaína con un peso total de 1 kilo 83 gramos.
El Magistrado interviniente dispuso el secuestro de la droga y la detención del ciudadano.


















































