En tiempos de archivos intangibles y sonidos sin forma, va este homenaje rebobinado con una lapicera en sus carretes para estirar la pila.
Recordar, según la propia historia de la palabra, consiste en pasar de nuevo por el corazón. Re (de nuevo) y cordis (corazón) es la etimología de vida misma sentida otra vez. Sonidos y situaciones vividas con seres amados nos trasladan a otra época y construyen nuevas emociones. De toda la producción humana, la música, con sus acordes, formas, y recipientes ha contribuido sustancialmente con nuestro patrimonio emotivo.
Rebobinar con la lapicera
Los instrumentos y la letra de las canciones, parecieran tener protagonismo cuando las registramos e incorporamos a nuestros recuerdos. Festivales, giras y artistas históricos en concierto, nos activan hasta el delirio pero, en mi caso -con tendencia a la melancolía-, además del vivo, extraño esas cajitas llenas de magia que eran los cassettes. En tiempos de archivos intangibles y sonidos sin forma, va este homenaje rebobinado con una lapicera en sus carretes para estirar la pila.

Hechos reales: Fiesta, globalización y piñas
Las cintas han formado parte de mi vida, en las buenas y en las malas. Un veraniego sábado de 1992, junto con mi amigo Manolo, fuimos a una disquería del centro de Córdoba y como muchas otras veces, encargamos un compilado que reunía las mejores canciones de ese año. Prometía, además de diversión, transformarnos en los reyes de las reuniones. Volvimos en colectivo, deleitándonos con un auricular cada uno y, sin demora al llegar, pusimos a trabajar la doble casetera para clonar numerosas veces al “grandes éxitos” original.
Horas más tarde, ese mismo día, partimos rumbo a una juntada en casa de amigas, desesperados por compartir nuestra reciente adquisición. Ya en posición de galanes notamos con preocupación que un único cassette era puesto insistentemente, lado A, lado B y de nuevo A. Sonaba mal y, misteriosamente, no conocíamos ninguna canción.
Llegada la medianoche y sumido en el hartazgo, inquirí (debo reconocer que con poco tacto) “¿qué es esta mierda?”. El más fornido de los asistentes a la reunión me aclaró que era su banda y, acto seguido, me propinó una buena lluvia de trompadas para que reflexione sobre mis gustos musicales.
La moraleja, además de modales para fiestas, dice que los cassettes (cajita pequeña en francés) posibilitaron, tanto el acceso a la música global, como la circulación de los primeros demos para músicos que jamás hubieran sido escuchados de otra forma.
Música para compartir
El prestigio de los cassettes ha estado históricamente cuestionado por los siempre bien considerados vinilos, así como los prolijos CDs y, en una adolescencia gordita de música, no pudimos comprar todos los discos que hubiéramos querido, sencillamente por delgadez de la billetera.
Ahora que accedemos a toda la discografía universal, esa alegría se ha vuelto recuerdo y Demoliendo hoteles de Charly, pasó a ser la canción que escuchabas con tu papá, mientras que What It Takes -de Aerosmith- fue la banda de sonido oficial para besarte con Pola, tu novia de los 15. Cien neuronas más adelante guardás Give it away de Red Hot Chili Peppers, como señal para saltar con tus amigos, y Seven nation army, mucho más reciente, te obliga a zarandear la cabeza con tus hijos cuando suena en el auto.
Que tantos recuerdos quepan en una carcasa de plástico de 10 centímetros de largo, 6,3 de alto y 1,3 de ancho es mérito de un señor que se llamó Lou Ottens. Él lanzó esta magia giratoria desde la empresa Philips y, aunque su invento fue un éxito con más de 100.000 millones de unidades en todo el planeta, tenía una pena enorme porque Sony había patentado el walkman. “Eso todavía me duele” dijo Ottens quien, increíblemente, también formó parte del equipo que asesinó al cassette al desarrollar el Compact Disc.
Democracia cultural con dientes de leche
Los cassettes comerciales traían muescas o pestañas superiores -como si fueran dientes cariados-, mientras que los vírgenes, tenían dientes de leche, firmes y a estrenar. Para cargar con arte en estas cajitas, se podía recurrir a bandas consagradas, pero una de sus grandes virtudes fue su condición de archivo de grupos independientes que empezaron a circular por todo el mundo, en el bolsillo de atrás de un jean. Voy a confesar que puse papel para tapar las pestañas del cassette Carmina Burana perteneciente a mi mamá, para registrar el grupo de unos amigos, ante la imposibilidad de comprar otro TDK virgen.
Tus canciones favoritas en movimiento
Una conquista monumental de estas cajitas era esa cartulina con forma de J donde escribíamos con nuestra letra las canciones que grabamos junto a algún corazoncito. La otra, virtud ampliamente celebrada, fue la posibilidad de escuchar música en movimiento: el auto y el caminar, nacieron como espacio de disfrute en una época cuando todo adolescente se definía por el walkman que tenía.
La casetería de Córdoba
Llevamos décadas con la amenaza del final para el cassette. Pero la pasión por estos objetos ha renacido: bandas contemporáneas lanzan sus canciones en este formato que, como el arte, presenta valores cargados de subjetividad. El mercado del vintage, por su parte, presenta piezas que, siguiendo la lógica de las obras de arte, establece su valor en función del estado de conservación. Juan Cruz Sanchez Delgado, fundador de La Casetería, acá en Córdoba, se concentra en vender música física. Comenta que tiene miles de piezas esperando adopción y reliquias como una cinta original de Confort y música para volar valorada en U$S 100. Sanchez nos invita su tienda de cajitas, vinilos y equipamiento analógico en @lacasetería y su disquería.
Nos habíamos adormecido en la última canción y justo cuando la tecla play saltó, porque se acabó el lado, nos sobresaltamos en este futuro global pero lleno de recuerdos personales. /Nos habíamos adormecido en la última canción y justo cuando la tecla play saltó, porque se acabó el lado, nos sobresaltamos en este futuro global pero lleno de recuerdos personales. //Francisco Marchiaro – Especial /hoydia.com.ar














































