La expresidenta regresará a San José 1111, donde recibirá seguimiento de su equipo tras haber sido intervenida quirúrgicamente por un cuadro de apendicitis aguda con peritonitis localizada
La expresidenta Cristina Kirchner fue dada de alta este sábado, luego de haber permanecido internada más de dos semanas en el Sanatorio Otamendi, por un cuadro de apendicitis aguda con peritonitis localizada, por el que debió ser intervenida quirúrgicamente.
De acuerdo al último parte médico difundido esta tarde, la exmandataria regresará a su domicilio, donde será seguida por su equipo médico. “Informamos que la Dra. Cristina Fernández de Kirchner finalizó su internación por su cuadro de apendicitis aguda con peritonitis localizada e íleo postoperatorio, por lo que ha sido dada de alta”, se confirmó en el parte médico firmado por la Dra. Marisa Lanfranconi.
Asimismo, desde la institución médica aclararon que previo al alta, se le retiró a la exmandataria el drenaje peritoneal que se le había aplicado luego de la cirugía y ahora deberá continuar con el tratamiento antibiótico proporcionado por vía oral.

Tras ello, se indicó que la expresidenta deberá ser monitoreada por su equipo médico en su vivienda del barrio de Constitución, donde cumple con su prisión domiciliaria, por la causa Vialidad.
La líder del PJ había ingresado al Otamendi el 20 de diciembre, a raíz de una dolencia abdominal, por la que debió ser operada esa misma noche, luego de ser diagnosticada con apendicitis. A partir de ese momento, la exmandataria cursó una lenta recuperación que la obligó a permanecer internada en el Sanatorio.
Según se indicó en los últimos partes médicos, su evolución se vio afectada por un cuadro de íleo posoperatorio, que se caracteriza por la ausencia transitoria de la función intestinal luego de una intervención quirúrgica.
Es por tal motivo, que a la exvicepresidenta se le mantuvo -hasta la emisión del último parte- el drenaje peritoneal y un tratamiento antibiótico endovenoso. Todo ello, a fines de evitar el avance de infecciones. Una semana después de aquel diagnóstico, Cristina Kirchner, fue dada de alta, tras permanecer en una habitación individual del Otamendi durante las fiestas, tanto en la víspera de Navidad como el inicio de Año Nuevo.
En los últimos días, la defensa de la expresidenta viene apostando a que puedan flexibilizarse las condiciones de su detención, según publicó LA NACION. Esto se debe a que durante enero cambia la integración de la sala de la Cámara de Casación, que deberá resolver sobre el uso de la tobillera y las visitas; ya que dos sus integrantes, quienes votaron en contra, no intervendrán este mes.
En concreto, la expresidenta solicita que le quiten la tobillera electrónica, se amplíe su régimen de visitas y que se le conceda extender el plazo de dos horas que tiene permitido para subir a la terraza de su departamento.
Al momento, el Tribunal Oral Federal N° 2 restringió las visitas a tres personas, las cuales no pueden permanecer en la vivienda por más de dos horas y tres veces por semana. La limitación se produjo luego del encuentro masivo con nueve economistas que la propia Cristina Kirchner difundió desde su cuenta de X. Como consecuencia, su defensa, encarnada por el abogado Alberto Beraldi, planteó recursos y llegó en apelación hasta la Cámara de Casación Penal. /LA NACION














































